Para poder realizar una cocción,
reacción industrial, o una esterilización con vapor de agua, se utiliza una
autoclave. Es un recipiente de presión metálico, con gruesas paredes y un
cierre hermético, ambos factores importantes para trabajar a un grado alto de
presión para desarrollar las tareas antes mencionadas.
Las autoclaves están construidas de modo resistente a la temperatura y
presión que ocurre en su interior, ya que son generadores de vapor. El agua
llega a los 100 °C. Temperatura más vapor, produce coagulación de las proteínas de
microorganismos, y la reproducción de los mismos, lo que los destruye. Hablamos
así de una esterilizadora autoclave a vapor.
El término autoclave no se restringe solo a
equipos que funcionen con vapor de agua, también los que esterilizan con óxido
de etileno reciben aquel nombre. En el campo industrial, hay equipos que a
pesar de funcionar con el mismo principio, tienen otros muy diferentes usos.
Aunque se relacionen de alguna manera con la destrucción de microorganismos
para distintos fines en general.

No hay comentarios:
Publicar un comentario